Un lugar para conectar
Después de las reuniones, el área de café se convierte en un punto de encuentro donde las personas pueden charlar, conocerse y acompañarse mutuamente.

Un café, una conversación, una amistad que crece.



Un espacio de comunión después del culto, donde compartimos, nos conocemos mejor y fortalecemos la familia de la fe.
Después de las reuniones, el área de café se convierte en un punto de encuentro donde las personas pueden charlar, conocerse y acompañarse mutuamente.
Cada taza de café, cada dulce y cada sonrisa tiene la intención de reflejar el amor de Cristo y hacer que todos se sientan bienvenidos.
El equipo de café se encarga de la preparación, organización y atención, sirviendo con excelencia y un corazón dispuesto.